Mientras moría, encontré el pozo de la poesía.

 

Bebo de él, sedienta y descubierta.
Libero la tristeza que en las noches me atormenta.
Intento sanar mis heridas,
sanar esos pensamientos que deambulan a la deriva por mi cuerpo.

 

Intento…
Respiro…
Suelto…

 

Bienvenido a la autopsia psicológica, a la morgue de los sentimientos.

 

¡Cuidado!
¡Algunos están descompuestos!

La morgue de los sentimientos - Paloma Moya

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